La próxima gran burbuja: inminente e irreconocible

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La clave para analizar las burbujas financieras es encontrar la razón que está causando esa burbuja. Si descubres esa dinámica de manera precisa, las posibilidades de obtener retornos mientras el resto del mercado pierde dinero.

Si nos basamos en los datos de la primera burbuja financiera mundial registrada – la de 1929 – el escenario en el que estamos hoy pareciera ser similar: una burbuja que puede explotar de manera repentina, y hacer perder fortunas a los inversores más inocentes.

El mercado está pronto a una corrección dramática

Pero antes de entrar de lleno a la estrategia para aprovechar la dinámica actual de burbuja del mercado, comprobemos primero si esta burbuja existe o no actualmente.

Mi métrica preferida para demostrar esto es la versión de Shiller del Price Earnings Ratio – Ratio precio – ganancias- o PE. Esta medición, llamada CAPE, fue inventada por el economista ganador del Premio Nobel, Robert Shiller, de la Universidad de Yale.

CAPE tiene muchas características que lo separan del Ratio PE común de Wall Street. La primera de ellas es que usa los datos de ganancias de un período de 10 años. Esto permite filtrar las fluctuaciones basadas en factores psicológicos, geopolíticos y de variación de commodities que podrían distorsionar el análisis.

La segunda característica es que sólo mira en retrospectiva. Esto elimina las proyecciones “optimistas” que Wall Street suele presentar sobre el futuro, para maquillar sus desastres.

La tercera característica es que el CAPE es un modelo que se basa en data histórica, cuyos primeros registros corresponden a 1870. Con una base de casi 150 años, este modelo permite comparaciones históricas robustas y precisas.

El gráfico de más abajo muestra el índice CAEP desde 1870 a 2017. Dos conclusiones emergen de esta imagen:

cape

 

#1 – El CAPE de hoy está al mismo nivel que en 1929, justo antes de que estallara la Gran Depresión.

#2 – El CAPE de hoy es más alto que justo antes del estallido del 2008.

Ninguno de estos datos es prueba definitiva de una burbuja. CAPE estaba muy alto cuando la burbuja dot.com explotó. Esto quiere decir que ningún dato específico puede demostrar por sí solo que el mercado caerá mañana.

Pero, habiendo dicho esto, el Ratio CAPE hoy es un 182% mayor que el promedio del mercado durante los últimos 137 años.

Y si consideramos la naturaleza de los precios de las acciones – que en su máximo punto suelen revertir su curso y bajar- nos damos cuenta de que ell mercado nos está entregando señales de tormenta, a pesar de que no podamos identificar el momento exacto en que el Huracán llegará a la costa.

La probabilidad de estar ante una nueva burbuja financiera es clara. Y una vez que establecimos esto, es hora de identificar las dinámicas que mueven a esta burbuja particular.

Partamos por lo primero: existen dos tipos de burbujas.

Algunas burbujas están alimentadas por la narrativa del mercado. Y otras por el crédito barato.

Las burbujas “narrativas” están basadas en una historia, o nuevo paradigma, que justifica abandonar las métricas y valores del mercado tradicional.

El mejor ejemplo de una burbuja narrativa es lo sucedido en el año 2000 con las dot.com. Se instaló en el mercado la idea de que las compañías de internet no tenían cómo perder dinero, y que su crecimiento sería infinito.

Nadie se preocupó de analizar los flujos de capital de las compañías de internet, sus modelos de negocio y cómo los escalarían, ni los balances financieros. Todo lo que importaba eran los clicks, las visitas, y otras métricas muy importantes en el internet, pero inservibles en los mercados.

¿Qué ocurrió? La narrativa impuesta falló. La burbuja dot.com explotó en el 2000 y el NASDAQ bajó 3.000 puntos. Sólo 16 años después, este índice tecnológico ha vuelto a su buena salud. Pero la mayoría de las empresas que lo componían al momento de su estallido se extinguieron de forma masiva.

Las burbujas de crédito tienen una dinámica distinta. Si los inversores y brokers pueden pedir créditos al 3%, ganar al 5% y tener un apalancamiento de 3 a 1, sumadas a ganancias en capital, pueden llevarse un total de retornos del 10% o incluso más.

Las burbujas de crédito no necesitan caer en una buena historia, sólo la promesa de dinero fácil.

Entonces, mientras la burbuja narrativa explota cuando el mito se desmiente, la burbuja de crédito estalla cuando el dinero se acaba.

Es decir, cuando cambian las Tasas, que es justo lo que hará la FED este año.

Ahora bien, la FED no subirá las Tasas para reventar esta burbuja. De hecho, dudo mucho que la hayan identificado.

Pero existen otros factores que obligan a la FED a modificar estas Tasas: Guerra financiera, inflación desmedida o presiones políticas.

¿En qué tipo de burbuja estamos ahora?

Mi hipótesis inicial se inclinaba hacia una burbuja de crédito. No hay historia dominante en los mercados hoy, a diferencia de lo sucedido con las dot.com. Los inversores siguen apegados a las métricas de valuación tradicionales, y no han aparecido métricas sustitutas que confundan el panorama.

Al mismo tiempo, los últimos 7 años del mercado han estado caracterizados por su dinero fácil en el mundo crediticio.

La FED ha “malcriado” a la economía con Tasas cero desde 2008 a 2015 -para recuperarse de la última crisis- y con Tasas muy bajas en 2016. En este 2017, se empezarán a notar los efectos adversos de esta mala práctica.

Sumado a esto, la FED ha imprimido al menos US $4 trillones de nuevo dinero en los últimos años. Esto inevitablemente provocará una inflación monstruosa, que aún no se plasma en los precios del consumidor, pero ya es patente en los precios de las acciones, bonos, commodities y real estate.

La Fed se ha dado cuenta de esto ¿Y cuál ha sido su solución? La peor de todas: dar marcha atrás.

En los últimos 16 meses, han subido las Tasas 3 veces, y planea subirlas otras 3 más de aquí a fin de año. Estas condiciones ya han comenzado a mostrar sus efectos en la economía real.

Los créditos de auto, estudiantiles, hipotecas e intereses en las tarjetas de crédito han comenzado a mostrar pérdidas, y sus condiciones se endurecerán aún más en el futuro próximo.

Después de eso, la suerte estará echada. La recesión será inminente a nivel mundial.

Porque el mercado, a pesar de ser creado por el hombre, tiene un comportamiento muy similar al de la naturaleza: cuando el humano produce un desequilibrio, la economía se re-balancea por su propia cuenta…y las consecuencias que deja a su paso en ese ajuste son devastadoras.

Ha sido un placer

Jim Rickards

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Acerca del Autor

Jim Rickards

Jim Rickards acumula más de 35 años de experiencia trabajando en banca de inversión en Wall Street. Sus libros “Currency Wars” y “The Death of Money” han copado las listas de los más vendidos del New York Times y actualmente es el editor de Strategic Intelligence, un newsletter sobre finanzas líder en Estados Unidos.

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