El cobre, de príncipe a mendigo

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¿Lo del dólar “ya fue”? Sí en un sentido específico, no en un sentido amplio. El problema ya no es lo que haga o no Estados Unidos. El problema es China y el cobre. Al que se duerma con eso se lo lleva el río…

Felipe Ramírez

El gran “cuco” del dólar ya pasó: el alza de tasas de la Fed, prevista para septiembre, ya fue internalizada por el mercado y, en ese sentido, el dólar en Chile no debería experimentar nuevos movimientos bruscos como los que vimos en las últimas semanas.

No, claro, si nos remitimos específicamente a esa variable, la del “costo del dinero” en Estados Unidos. Porque si miramos a la otra gran variable, el cobre, la cosa no pinta tan tranquila.

“En contraste, el cobre es el factor que más espacio deja para definir el destino del dólar, considerando que su potencial tanto bajista como alcista es notorio en relación al resto de variables clave para la divisa”, se leía ayer miércoles en una nota de El Mercurio.

Y sí, concuerdo. En este momento la baja internacional del precio del cobre,  que ayer llegó cerró en tristes US$ 2,35 por libra, no deja de preocupar no sólo a las arcas fiscales –que pierden US$ 60 millones en recaudación por cada centavo que cae la cotización internacional del metal rojo- sino también a todos aquellos que tienen algo que ver con la divisa verde.

Ya se sabe: a menor precio del cobre, menor ingreso de dólares. A menor cantidad de divisas (menor oferta),  aumenta la puja sobre el precio. Es decir, sube el dólar en el mercado local.

“Credicorp Capital proyectó que si el commodity baja hasta los US$2 la libra y permanece ahí hasta fines de año, el dólar podría subir hasta entre $710 y $735.”, decía otra parte de la nota.

Entonces, los  ojos están puestos en China antes de llevar a cabo cualquier jugada en torno al dólar. A simple vista parece que sigue siendo sensato incluir dólares entre tus activos.

O, como escribí en mi última columna, activos “atados” al dólar.

Porque todavía es tiempo de subirse a ese tren.

 

UN COMENTARIO ADICIONAL…

Ahora, el problema más amplio con el cobre es que, más allá del impacto que tiene sobre el tipo de cambio y cómo esto puede afectar nuestras inversiones, es que un cobre en US$ 2 la libra implica que muchas mineras estén operando a pérdida.

El costo de producción de una libra es de US$ 2,5, con lo que el metal en estos niveles por mucho tiempo más podría implicar el cese de faenas y la destrucción de la cadena productiva que esto implica: despidos, un freno en el consumo…

Y ante ese panorama, actuar para aprovechar el escenario del dólar ya deja de ser un deseo para transformarse en un imperativo.

Saludos,

Felipe.

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Acerca del Autor

Felipe Ramirez

Editor de medios de Inversor Global. La actualidad de los mercados, qué está pasando en la región y las mejores estrategias para que los inversores individuales puedan subirse al ”tren latino”.

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